Hoy se recuerda la lucha de las trabajadoras textiles de mediados del siglo XVI. Se iniciaba así un proceso que se replicó en distintos países. Miles de mujeres iniciaban huelgas y manifestaciones reclamando aumento de salarios, reducción de las extenuantes jornadas laborales y la abolición del trabajo infantil. Años después, en 1975, la ONU establece que cada 8 de marzo será el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Actualmente, y a pesar de los avances concretos en distintas partes del mundo, la República Argentina evidencia un retroceso alarmante en los derechos de las mujeres. Tan grave es la situación que la misma ONU le exigió al gobierno medidas urgentes y la CEDAW (Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer) alertó sobre el cierre y el desfinanciamiento de áreas e instituciones claves. Nuestro país fue emplazado a garantizar derechos fundamentales que está incumpliendo. Así es que, como ocurre con la Ley de Financiamiento Universitario, el gobierno desconoce la ley y falta a compromisos internacionales asumidos.

Desde nuestra organización sindical reafirmamos el rumbo que hemos emprendido estos años: sostenemos la lucha con el cuerpo y la palabra honesta. Compartimos las palabras de Rita Segato que expresan que “es necesaria una reflexión profunda sobre la categoría conciencia de mujer trabajadora que valorice nuestra historia. No se trata sólo de arribar a puestos de decisión y poder sino de hacerlo con verdadera conciencia de género. De lo contrario la verdadera paridad carecerá de cimientos sólidos.”

APUR continúa gestando propuestas para pensar, para habilitar la palabra y transformar el ámbito laboral. Espacios para escucharnos, para mirar con atención y expresar la realidad de lo que nos pasa. No basta con decir, hoy más que nunca es necesario hacer. Y hacer en concordancia con lo que se dice. ¿De qué sirven los discursos que pregonan igualdad e inclusión si hay situaciones que son silenciadas? ¿Quiénes detentan el verdadero poder y dictan las reglas de juego en las organizaciones laborales?.

En este 2026 las mujeres Nodocentes deseamos y nos comprometemos a dar nuevos pasos que visibilicen las desigualdades, las falsas neutralidades y los obstáculos que condicionan las oportunidades de desarrollo laboral. Es urgente dar a conocer cómo las políticas y sus gestores interfieren en la vida cotidiana imponiendo internamente horarios, empujándonos a buscar un segundo y hasta un tercer trabajo poniendo en jaque la red de cuidados familiares.

Por esto y porque la lucha de las mujeres es también la lucha por nuestro bienestar integral convocamos a cada Nodocente a participar de la marcha y a tomar un rol participativo: cada uno de nosotros cuenta y lo que defendemos hoy transforma el futuro de las próximas generaciones.

Ps. Viviana Roldán.

Rosario, 08 de marzo de 2026 - 10:30 horas.